Y mientras cojo la cartera y salgo pitando, os dejo con esta salsa de frutos rojos, perfecta para postres muy dulces, pues el punto ácido de la fruta se refuerza con el de el limón, resultando una salsa dulce y ácida a la vez que como ya os digo, le va genial a los postres muy dulces, anima las siempre ricas pero a veces un poco insípidas tartas de queso y encantará a los poco golosos.
Es una salsa fácil de hacer que en el robot MC+ no os dará trabajo. El azúcar gelificante ayuda a espesar la salsa reduciendo el tiempo de cocción y es muy práctico para la elaboración de siropes y mermeladas hechos en el robot pues la evaporación es muchísimo menor que si se hacen de forma tradicional y para conseguir el mismo punto de espesor necesitan más tiempo de cocción que en una cazuela.
La salsa queda algo menos densa que un sirope comercial. Ajustad su espesor según vuestros gustos, tiendo en cuenta que al enfriarse resultará un poco más espesa que estando caliente.
Venga, manos limpias, cuchillo afilado y a cocinar.
Todos los pesos en limpio
500 gr. de cerezas deshuesadas (800-900 gr., peso con hueso y según tamaño, aprox.)
300 gr. de fresas
200 gr. de grosellas rojas
30 ml. de zumo de limón
300 gr. de azúcar gelificante para mermeladas (he utilizado Sidul)
ELABORACIÓN:
Lavar y escurrir toda la fruta. Quitar los rabillos de las cerezas y deshuesar, eliminar los tallos de fresas y grosellas, partir en dos o tres trozos las primeras y dejar enteras las segundas. Introducir toda la fruta en el vaso del MC+, así como el azúcar gelificante y el zumo de limón.
Cerrar el vaso, dejando el orificio destapado y programar 15 minutos, 110º C, velocidad 1, subiendo a velocidad 2 pasados los cinco primeros minutos.
Colocar el cestillo invertido sobre el orificio de la tapadera para evitar salpicaduras y programar otros 15 minutos, 110 º C, velocidad 2.
Sacar el vaso del robot y dejar templar el contenido, destapado. Una vez templado, volver a colocar el vaso en su posición, tapar y pulsar la tecla turbo hasta conseguir una salsa fina y homogénea.
Pasar la salsa por un colador de malla fina para eliminar las semillas. Dejar enfriar completamente y conservar refrigerada en un recipiente hermético.
Espesará ligeramente al enfriar.
A comer.