A la ensalada no le he puesto sal, para mí es suficiente la que tienen las alubias. Tampoco le añadí más limón ni ningún tipo de vinagre, pues los tomates, los pepinillos, la fresa y el kiwi ya le aportan acidez suficiente. Resulta una ensalada suave en sabor, con la textura mantecosa de las alubias y la crujiente de los pepinillos, de los cherrys y de la fruta y deliciosamente perfumada por la ralladura de limón. Os animo a probarla, seguro que os gusta.
Venga, manos limpias, cuchillo afilado y a cocinar.
200 gr. de alubias blancas cocidas, en conserva
la carne de la espina central de una trucha arco iris fresca grande o 120 gr. de trucha arco iris fresca
140 gr. de tomates cherry
20 gr. de mini pepinillos en vinagre
75 gr. de kiwi
50 gr. de fresa
AOVE
ELABORACIÓN:
Escurrir las alubias del líquido de conservación, enjuagar bajo el grifo y dejar que escurran el agua.
Con un cuchillo muy afilado, extraer toda la carne de la espina de la trucha, previamente lavada y seca o bien cortar láminas finas de un trozo de 120 gr. de trucha. Disponer en un recipiente.
Lavar muy bien el limón y exprimirlo. Añadir el zumo, reservando un poco para aliñar la ensalada, a la trucha, remover para que se impregne bien, tapar y dejar macerar 10 minutos. Remover, tapar, dejar macerar otros diez minutos, escurrir y desechar el zumo y cortar la trucha en trozos no muy pequeños. Reservar.
Lavar los tomates y picar en dos o cuatro trozos, según tamaño. Pelar el kiwi, partir en cuatro a lo largo y laminar. Lavar la fresa, eliminar el pedúnculo y picar en cuadraditos pequeños. Poner todos los ingredientes en una ensaladera, añadir las alubias, los pepinillos enteros, la trucha picada, aceite de oliva virgen extra al gusto y si se desea, un poco de zumo de limón. Remover con delicadeza,
Rallar la piel de una mitad del limón y distribuir por encima de la ensalada.
Servir fresca.
A comer.



