El coulis de frutas se puede hacer con fruta cruda o ligeramente cocida. Con la primera es mucho más rápido, pero hay que trabajar muy deprisa para evitar que la oxidación de la fruta cambie el color final de la preparación. No todas las frutas se oxidan a igual velocidad, influyendo también mucho su punto de maduración, pero habida cuenta que se prepara con poco azúcar, es necesario que la fruta esté madura. Cocer la fruta evita que cambie mucho el color, pero también le cambia el sabor y aunque las cerezas se oxidan rápidamente, he preferido utilizarlas crudas para no adulterar su sabor. Igualmente, la cocción previa de la fruta en el almíbar alargará la vida útil del producto.
El almíbar se puede preparar sólo con agua, pero el zumo de limón ayuda a evitar la oxidación y actúa como conservante. El coulis que os muestro se conserva perfectamente al menos cinco días, siempre en un recipiente hermético y refrigerado. Más tiempo no lo sé pues fue lo que duró.
Es una salsa perfecta para emplatar, eso si tenéis arte para ello, por que lo que es la que suscribe es un desastre y mirad que lo intento, que el otro día me estuve un buen rato haciendo pruebas en un plato todas con resultados nefastos. Al final me rendí y me resigné a que la presentación me quedara como un churro y si no me creéis, no os perdáis la próxima publicación y veréis cuánta verdad hay en mis palabras.
Venga, manos limpias, cuchillo afilado y a cocinar.
*Para 150 ml., aprox.
150 gr. de cerezas maduras deshuesadas (175 gr. de cerezas con hueso, aprox.)
30 gr. de azúcar blanquilla
25 ml. de agua
10 ml. de zumo de limón, colado
ELABORACIÓN:
Lavar y escurrir las cerezas.
Poner en un cazo el azúcar, el agua y el zumo de limón. Llevar al fuego y hervir a fuego medio durante dos minutos. Apartar y dejar templar.
Mientras se enfría el almíbar, eliminar los tallos de las cerezas, si los tuvieren, deshuesar y triturar con la batidora de brazo hasta conseguir un puré fino. Pasar el puré por un colador de malla fina para que quede más fino. Añadir inmediatamente el almíbar, dar un par de golpes de batidora para mezclar bien y verter rápidamente en un recipiente hermético.
Llevar al frigorífico y conservar en frío hasta su uso.
A comer.

