viernes, 1 de octubre de 2021

Compota de pera

Uno de los objetivos de este blog era tener ordenadas en un sólo sitio las tropecientas mil recetas que pululan sin orden ni concierto por mi cocina y por mi despensa para no tener que volverme loca cada vez que necesito una de ellas, pues con mi mala cabeza apenas tengo memorizada ninguna, por simple que sea. El objetivo, común a la gran mayoría de la “fauna” bloguera, apenas se ha cumplido mínimamente, así que cuando el otro día removí Roma con Santiago buscando la receta de la compota porque, como cabía esperar, no me acordaba de las cantidades, resolví publicarla enseguida para así tenerla a mano y por eso la traigo por aquí, no porque pretenda descubriros nada nuevo, pues quien más quien menos conoce la receta, si no por tenerla localizada. Y puede que alguien no la haya hecho nunca y hasta le venga bien y todo, nunca se sabe.

He utilizado peras conferencia y ercoli, pero se puede usar cualquiera de grano fino. La cantidad de canela que he utilizado es suficiente para que se note su sabor pero sin que abrume, pues según con qué se vaya a utilizar la compota se necesitará un mayor o menor sabor a canela y éste se puede ajustar fácilmente después añadiéndola en polvo. Tampoco la trituro, prefiero dejarla entera y en función del uso posterior triturarla o no.

Supongo que a estas alturas no habrá ya en el mercado pera ercoli. Las mías son de casa y se recolectaron hace más de mes y medio y aunque aún están ricas para comer, ya van perdiendo lozanía y es por eso que, antes de que se estropearan, decidí usarlas para la compota, por eso está hecha con dos clases de pera. Y por eso mismo y aunque sea una receta sencillísima, es mi aportación del mes al proyecto 1+/-100 desperdicio 0 que Marisa, desde su blog Thermofan, promueve mensualmente dirigido a evitar el despilfarro de alimentos y promover la reutilización en general.

Venga, manos limpias, cuchillo afilado y a cocinar.
INGREDIENTES:

800 gr. de peras maduras y firmes, peso en limpio

4 gr. de canela en rama

150 gr. de azúcar blanquilla

200 ml. de agua

ELABORACIÓN:

Disponer en una cazuela amplia el agua, el azúcar y la rama de canela. Dejar a un lado.

Lavar, pelar, descorazonar y eliminar el tallo interior y el rabillo de las peras. Cortar en trozos más o menos iguales y no muy grandes, trabajando deprisa para evitar que se oxiden. Incorporar a la cazuela y remover.

Poner la cazuela en el fuego, tapar y llevar a ebullición a fuego medio-alto. Una vez arranque el hervor, bajar el fuego y dejar que cueza suavemente hasta que la fruta esté blanda.

El tiempo de cocción es un poco orientativo, dependerá de la clase de pera, el grado de maduración y el tamaño en que se corte. Para ello, pasados los primeros diez minutos de cocción, comprobar el grado de dureza de la fruta pinchándola con un palillo, repitiendo la comprobación cada cinco minutos hasta que alcance el punto de cocción deseado.

Una vez esté hecha la compota, apartar del fuego y sin destapar, dejar que se enfríe completamente.

Retirar y deshechar la rama de canela, triturar la compota con una batidora de brazo, si se desea y servir, triturada o entera, a temperatura ambiente.

A comer.