domingo, 11 de abril de 2021

Solomillo de cerdo con jengibre y cinco especias chinas

¡Uf, lo que me ha costado editar esta entrada! El ordenador se me puso borde y no había manera de que me abriera el archivo. Por más que le daba, ni caso, oiga, como si no fuera con él. Suspendí y le dí, nada, reinicié y le dí, nada, apagué, encendí y le dí, nada, blasfemé mucho (a ver si lo asustaba), nada y me dije “mañana será otro día” porque ayer anduve tarde y me puse ya por la noche a las mil y quinientas y la verdad que estaba cansada y no me apetecía seguir peleándome con la tecnología. Me fastidiaba porque era día de publicar, pero ya no daba más de mí. Así que lo dejé para hoy.

Me hubiera gustado publicar la receta esta mañana, pero después de desayunarme con un paseíto rapidísimo por mis blogs favoritos, me puse a hacer las muchas tareas que tenía que hacer. Conseguí encontrar un huequito casi al final de la mañana, pero el ordenador seguía en el mismo plan que el sábado y después de despotricar un rato (lo confieso, soy muy mal hablada) lo dejé para otro rato.

Y el otro rato por fin llegó y sin necesidad de intentarlo siete mil veces, el portátil decidió portarse bien y abrir el archivo a la primera. Albricias, qué felicidad, por fin puedo darle a la tecla, aunque sigo sin saber qué le pasaba al ordenador (si alguien lo sabe, por favor, que me lo explique, porque no es la primera vez que me ocurre y me repatea no saber porqué).

En fin, que aquí estoy, cumpliendo con mi cita bloguera. Y como ya os he dado la lata un rato con mis cuitas, paso a la receta.

Las cinco especias chinas es una mezcla muy popular en la cocina china. Aúna los cinco sabores, a saber, dulce, ácido, amargo, umami y salado. Se compone comunmente y en diversas proporciones de canela, anís estrellado, jengibre, clavo e hinojo, como la que he usado yo, siendo también muy habitual la mezcla que sustituye el jengibre por pimienta de Sichuan. Si queréis saber más, os recomiendo que leáis este artículo de Mercado Flotante, interesante web de la que también he adaptado la receta y que es una lástima que últimamente apenas se actualice.

No os voy a engañar. El solomillo queda buenísimo, sorprendentemente jugoso a pesar de que su color haga pensar lo contrario (supongo que es por el marinado previo), pero su sabor es fuerte, debido principalmente a la salsa de soja que no a la presencia de las especias y eso que cuando abrí el bote y me dio en la nariz el olor del anís estrellado no las tuve todas conmigo y más cuando pasaban las horas y aquéllo no perdía ni pizca de aroma y es que es una especia que no me gusta casi nada, pero quería probar la receta y me arriesgué, total si no me gustaba con no volver a hacerlo, asunto arreglado. Pues que conste que la pienso repetir, pues una vez cocinado, en la salsa quedan integrados todos los sabores, sin que ninguno destaque sobre los demás, salvo el característico de la soja, aunque queda arropado con la profundidad de matices del resto de condimentos. No sé explicarlo de otra manera, creo que hay que probarla para entenderlo.

La receta original acompaña el solomillo muy acertadamente con arroz y digo acertadamente porque éste ayuda a suavizar el sabor fuerte de las salsas. Yo no lo hice porque sé lo que pasa con el arroz cuando lo pongo de guarnición, que sólo lo como yo y opté por unas patatas con limón y orégano que con el sabor fresco del limón limpian el paladar de la intensidad de la salsa del asado.

Venga, a lavarse las manos y a cocinar.

INGREDIENTES:

1 solomillo de cerdo (400 gr., aprox.)

30 ml. de AOVE

* Para la marinada:

60 ml. de salsa de soja

30 ml. de vino blanco dulce

1 tbs de miel

15 gr, de jengibre fresco, pelado (peso sin piel)

1 diente de ajo grande, pelado y sin germen

1/2 tbs de mezcla de cinco especias chinas

* Y además:

una prensa de ajos

ELABORACIÓN:

* De la marinada:

Poner en un bol la miel y el vino dulce. Remover hasta la que la miel se disuelva y añadir después la salsa de soja y la mezcla de cinco especias chinas.

Trocear el jengibre pelado y prensarlo con la prensa de ajos sobre el bol de la miel para que caiga en éste el zumo de jengibre. Apretar bien para sacar todo el jugo posible.

Quitar y desechar las fibras de jengibre de la prensa y sin lavarla, introducir el ajo troceado y prensarlo sobre el bol de la miel. Remover su contenido.

* Del solomillo:

Disponer en un recipiente el solomillo entero y limpio de grasas e impurezas y verter por encima la marinada. Embadurnarlo bien, darle la vuela y repetir el proceso. Tapar el recipiente y llevar al frigorífico hasta el día siguiente, dando la vuelta varias veces a la carne para que se impregne bien de la marinada.

Al día siguiente, sacar el solomillo de la nevera al menos una hora antes de cocinarlo para que se atempere.

Precalentar el horno a 200º C con calor arriba y abajo.

Pincelar con el aceite de oliva virgen extra una bandeja de hornear adecuada al tamaño del solomillo. Escurrir éste de la marinada, reservándola y colocarlo en la bandeja, pincelarlo generosamente con el aceite, darle la vuelta y volver a pincelarlo. Verter alrededor el aceite sobrante e introducir la bandeja en el horno a media altura. Hornear 5 minutos a 200º C, con calor arriba y abajo, dar la vuelta a la carne y hornear otros cinco minutos.

Bajar la temperatura del horno a 180º C, dar la vuelta al solomillo, remover la marinada y pincelar con ésta la carne. Hornear 10 minutos, pincelando el solomillo 4-5 veces. Darle la vuelta, volver a pincelar y hornear otros diez minutos, pincelando la carne otras 4-5 veces.

Sacar la bandeja del horno, recoger todos los jugos y mezclarlos con la marinada sobrante. Reservar caliente la carne y poner al fuego la salsa. Reducir a fuego fuerte hasta que espese ligeramente.

Cortar el solomillo en medallones, salsear y servir acompañado de unas patatas con limón y orégano, si se desea.

A comer.

12 comentarios:

  1. Isabel, hace dos días también se me puso chulo el ordenador, pero no tanto como el tuyo. Corrige el título que se ha escrito mal la palabra "cerdo".
    No sabía nada sobre la mezcla de especias y me gustaría probarla seguro. Seguro que el solomillo, junto a la salsa y las patatas con limón y orégano está para repetir.
    Besos y feliz semana.

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    1. Será la primavera, que los ordenadores altera, jajaja... No sé qué le pasó al mío pero empezaron a darme los siete males, pues pensé que se había estropeado.
      Mira que leo las entradas tres y hasta cuatro veces, pero nunca reviso los títulos. Gracias por avisar, corregido.
      Hace tiempo que conozco esta mezcla de especias, ya sabes que me encantan (casi) todas las especias. Mi problema es encontrarlas por aquí, así que cuando voy de turismo al sur, donde hay mucha población extranjera residente, una de las visitas obligadas es la de ir a tiendas locales y llenar la cesta con todo lo que por aquí no encuentro. No veas cómo disfruto comprando todas esas cosas y por supuesto, productos locales, pues me gusta probar lo típico de cada lugar.
      La mezcla que yo tengo tiene un intenso aroma a canela y anís estrellado. Curiosamente luego esos sabores no destacan sobre el resto, sino que se funden en una armonía de sabores profundos y con personalidad. Me ha gustado mucho el resultado.
      Cuídate. Un beso.

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  2. En lo referente al ordenador, ni idea, el mio no se estropea mucho, pero cuando lo hace pregunto a los que tengo cerca y saben, a riesgo de ponerlo peor.
    La combinación de especias que le has puesto al solomillo me gustaría probarla antes de dar mi opinión, no estoy segura del sabor que dejan a la carne, en casa no son nada de especias y por eso las utilizo poco, si tu dices que esta rico, yo te creo porque se que eres una buena cocinera. Lo que esta claro es que hay que arriesgarse con ingredientes y elaboraciones que sorprendan, así educamos el gusto y cada día nos entendemos mejor con la cosa del comer.
    Bss

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    1. El portátil que tengo ahora sólo ha tenido un fallo grave, pero aún estaba en garantía y no tuve mayor problema. Lo malo es cuando ahora le pasa algo, que no tengo a quién preguntarle y todo es a base de toquetear por todos los lados a ver qué pasa.
      Si yo hubiera probado la mezcla de especias sola, seguro que me había gustado poco, pues el anís estrellado no me gusta mucho, que digamos. Pero en el sabor de la salsa no se distingue, como tampoco la canela y eso que su olor era muy pronunciado. Es una receta en la que me arriesgué y quedé muy contenta con el resultado. El sabor, aunque fuerte, es diferente, con mucha personalidad, no sé, hay que probarlo. Y así, probando, educamos el gusto como muy acertadamente dices, pues al paladar también hay que acostumbrarlo a otros sabores. Curiosamente nos parece normal hacer que los niños pequeños prueben de todo para que se vayan acostumbrando a distintos sabores y cuando somos adultos, nos cuesta mucho probar cosas nuevas. Bueno, a algunos, que yo me apunto a probarlo todo (o casi...).
      Un beso.

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  3. Querida Isabel, hoy me he levantado animada y creo que dar un paseo por los blogs amigos me está sentando bien.
    No podría faltar tu cocina, además con este solomillo que a mí particularmente me encantaría, las especias es como todo, cuando no las has probado produce rechazo, pero en cuanto lo haces, le vas pillando el gustito hasta el punto de no poder vivir sin ellas.
    Yo tengo una colección de especias tremendas ya que mi hermana que es Callejera Viajera, cuando puede, me surte de ellas y siempre me sorprende con alguna novedad.
    Besos.

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    1. ¡Cómo me alegro Concha de que hayas encontrado el ánimo suficiente para asomarte a nuestras cocinas! Es un pasito hacia adelante muy importante. Ya sabes que siempre tienes mi cocina abierta, un café virtual en la mesa y un rato para arreglar el mundo.
      Me gustan muchísimo las especias, las picantes hasta donde tolera mi paladar y las demás en su justa medida. Pero precisamente el anís no es santo de mi devoción, ni en licor, ni en caramelos, ni en repostería, es que no soporto ni el olor. Por eso mi disgusto al abrir el bote de las cinco especias chinas, pero sentía mucha curiosidad por esta receta y decidí probar, a pesar de todo y no me arrepiento, nos gustó mucho. Un dato curioso, a pesar de mi aberración al anís, las tortas de anís de tu tierra me chiflan. Será cosa del yin y el yang...
      Qué suerte tienes con tu hermana. Yo estoy esperando a que mis sobrinas crezcan para que la mía coja el pasaporte y vuelva a recorrer mundo. Ya te puedes imaginar qué le voy a pedir que me traiga, jejeje.
      Poco a poco mi querida Concha. Habrá días malos y días buenos, pero recuperarás la sonrisa y tu dolor y tus recuerdos se irán volviendo un poco más dulces y un poco menos amargos.
      Un achuchón muy grande.

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  4. Me gusta cocinar y sin lugar a dudas las especias.Tratare de hacerlo si hasta el huelo el aroma de la carne
    gracias

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    1. Hola. Me alegro de que te haya gustado la receta. Y si no has probado las cinco especias chinas, este solomillo es perfecto.
      Un saludo.

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  5. La tecnología a veces juega en nuestra contra, jjj, pero no desesperes, al final pudiste con ella. No he probado las cinco especias chinas ¡qué raro! pero ya las estoy buscando en el super, debe darle un toque exótico que tanto me gusta. El plato precioso, da pena comérselo de bonito. Un abrazo reina!

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    1. Hola Marian. Lo que más me fastidia es no saber qué le pasa al ordenador, pero en fin, tendrá que ser así. La cinco especias chinas las encontré en un super de una zona turística donde residen muchos extranjeros, porque por aquí imposible. Tal vez también se encuentren en alguna de esas tiendas que venden especias a granel. Esta es la primera vez que la uso y nos ha gustado mucho. Seguro que a ti también te gusta. Un beso guapa.

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  6. Hola, cuando el ordenador se pone "gracioso", no hay quien pueda con él. jjjjjj. Sin el ordenador estamos perdidas, ja ja ja!! broma a parte, esta carne se ve deliciosa. Nunca he utilizado esas especias pero deben aportar un toque exótico muy especial y diferente. Te cuento un secreto, sueño con las patatas al limón, tendré que hacerlas pronto!! Un besO!!!

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    1. Jajaja Elisa, cuánto me he reído con tu comentario. Primero con lo del sentido del humor del ordenador y después con la confesión, jajaja... Ya sabes, te toca hacer las patatas y para que no se sientan muy solitas, acompáñalas con éste solomillo. Te vas a chupar los dedos.
      Un beso guapa.

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