martes, 30 de noviembre de 2021

Corazón de cerdo con mostaza a la antigua

¿Habéis comprado muchas cositas el black friday y el cyber monday? Yo, la verdad, absolutamente nada. Ni tenía necesidad ni tenía capricho y como no soy una persona muy consumista, salvo si hablamos de trastos para la cocina o para el blog, que casi agradezco no tener ya donde guardarlos porque en ese tema si soy antojadiza, pero la culpa no es mía, es del blog, que como la nobleza, obliga, jajaja... pues como os decía, no he gastado ni un céntimo. De todas formas he de reconocer que todas estas fechas cien por cien consumistas, como san Valentín, días del padre y de la madre, amigos invisibles y demás pelajes, me repatean, es decir, me llevan los demonios, vamos, lo que viene a ser que me tocan la moral y eso siendo fina, que a lo mejor esto lo lee algún futuro master chef junior y no quiero que aprenda palabrotas, que eso está muy feo y aunque yo ya no tenga remedio, al menos se intenta no inculcar malas costumbres en sus gráciles e inocentes cabecitas... “Pa” verme la cara que se me ha “quedao” después de escribir semejante cursilada, oiga, si a veces los post debieran llevar la imagen incorporada de la persona que los escribe mientras lo hace, aunque casi mejor no, porque entonces me tocaba pintarme el ojo para estar más presentable en vez de sentarme al portátil con los chuchos puestos y la bata de guatiné. Nada, que mejor nos quedamos como estamos, que tanto adelanto tecnológico sería malo para nuestra salud mental aunque releyendo las líneas que preceden no sé como andará la mía o eso, u hoy estoy de muy buen humor y cuando es así me puede dar por decir chorradas y no hay quien me pare. Se nota, creo.

Que a lo que iba, que estos días pensados sólo para vendernos lo que muchas veces no nos hace falta, no me gustan. Me siento manipulada, por no decir bombardeada con tanta publicidad, que estoy deseando que llegue mayo para dejar de ver en la tele tíos buenorros que me hacen mirar al que tengo al lado y pensar “pero a ti te quiero, cari” y tías estupendas que hacen que cuando me mire al espejo piense “cómo se estropean los cuerpos”. Y yo no me dejo influenciar por ofertas agresivas o tentadoras, pero hay muchas personas que sí y luego se encuentran con cosas que no necesitan o en realidad no quieren. Afortunadamente hoy se puede devolver casi todo, algo con lo que ya cuentan las tiendas, que saben que un porcentaje de artículos se devolverá, pero siempre habrá otro porcentaje que no y que tampoco se habría vendido si no fuera por esas campañas de ventas. En el caso de las compras por internet las empresas de transportes siempre salen ganando, por cierto, así hay ahora tantas furgonetas de reparto, que cada poco se ve una de una empresa nueva en la carretera.

Lo que a lo mejor va a resultar un poco complicado de comprar son corazones de cerdo, al menos por aquí no son fáciles de encontrar, aunque supongo que con corazón de ternera también se podría hacer esta receta. No lo sé, nunca lo he cocinado, ni comido, pero supongo que la textura será muy parecida e incluso el sabor. Es una receta facilona y diferente, con ese punto ligeramente crujiente de las semillas de mostaza y un sabor muy equilibrado entre la acidez de aquélla y el dulzor del vino.

Venga, manos limpias, cuchillo afilado y a cocinar.

INGREDIENTES:

600 gr. de corazón de cerdo (peso en limpio)

100 gr. de cebolla cortada en plumas finas

2 dientes de ajo medianos, pelados, desgerminados y cortados en dos a lo largo

1 hoja de laurel

40 gr. de mostaza a la antigua

100 ml. de vino dulce

75 ml. de agua

1/2 tsp de sal de apio

1/2 tsp de cúrcuma en polvo

8 gr. de almidón de maíz

AOVE

ELABORACIÓN:

Eliminar grasas, impurezas y restos de venas de los corazones y lavarlos. Secar con papel de cocina y cortar a lo largo en tiras de un centímetro de ancho.

Disponer un fondo de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y llevar al fuego. Saltear las tiras de corazón en el aceite caliente hasta que cambien de color y sacar a un plato. Hacerlo por tandas para que el aceite no pierda temperatura.

Sofreír la cebolla y el ajo en el aceite sobrante, añadiendo más si fuera necesario. Cuando la cebolla empiece a ablandarse, devolver los corazones a la cazuela, verter el vino y evaporar el alcohol, añadir el laurel, la sal de apio, la cúrcuma, la mostaza y el agua. Tapar y cocer a fuego suave 20-30 minutos, según lo tiernos que sean los corazones.

Disolver el almidón de maíz en un poco de agua fría, añadirlo a la cazuela, remover y continuar el hervor hasta que la salsa espese. Dejar reposar cinco minutos y servir.

Mejora de un día para otro.

A comer.

9 comentarios:

  1. Pues yo sí he comprado, algunas cosas tenía vistas y aprovecho para ver si tienen descuento de cara a regalos navideños, que tengo unos cuantos. Procuro que me timen lo menos posible, hay quien dice que el género se sube antes para después bajarlo, en ese caso me toman el pelo, está claro.
    A lo que vamos, soy consumidora de casquería, la utilizo en arroz y en sopas, en corazón no lo he hecho todavía, pero claro, tu receta me ha hecho tilín y creo que me guste. Otra cosa es el resto de personal, con lo delicaditos que se ponen a veces, aunque me voy a poner seria, eso de que no muevan un músculo en la cocina, con lo bien que cocina mamá!, y luego se quejen, lo pondré en la mesa y listo, si me lo como yo, a más toco. Ea.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo es que aún no he recibido los pedidos de reyes y no tenía nada que comprar. De todas formas, cuanto más me incitan al gasto, más cierro la cartera, es una cuestión de acción-reacción y la mía siempre va en sentido contrario, jajaja...
      En casa te pasa a ti con la casquería como a mí con verduras y cuchareo, en realidad mi contrario no se queja porque ya ni me molesto en que pruebe algunas cosas, las cocino para mí y punto y no creas que le pica lo más mínimo la curiosidad por su sabor. Haces muy bien en plantarte y si se quejan, les pasas el delantal y el cucharón y que cocinen ellos, seguro que protestan menos, jajaja... En el fondo los malcriamos.
      Un beso.

      Eliminar
  2. Como decía mi madre cuando me miraba a los ojos: "¡Te como el corazón entero" ¡Ja, ja, ja...! ¡Ayomá! Isabel, que hoy me has subido el ánimo tres escalones como mínimo. jajaja... Que sí a todo, que me siento identificada contigo, en cuanto a lo de escribir, en cuanto a lo de mirar a mi santo, sin hacer comparaciones y en cuanto a lo de mirarme en el espejo, y autoconsolarme diciéndome: "Nena, tú vales mucho" Ja, ja, ja... No sé si mi madre nos daría, de chicas, corazón, pero algo de casquería sí entraba en casa, sobre todo hígado de ternera, o sangre de pollo, que es lo único que yo sigo cocinando, porque en casa parece que nos hemos vuelto todos mur de pico fino, y preferimos el foie gras d'oie al "fuagrás" de hígado de cerdo, jajaja... Pero vamos, que me pones este plato por delante, y te lo dejo como una patena, eso sí, sírvelo con una buena cantidad de pan, porque esa salsa presume de ser una perdición.
    Besos
    PD: Sigue escribiendo así de bien, a mí ya sabes que con estas cosas me tienes en el bote, jajaja...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cómo me alegra que leyéndome hayas pasado un buen rato. En ocasiones reescribo las entradas varias veces porque temo que no se me capte el sentido del humor ya que suele ir cargado de ironía y sarcasmo, cuando no de mala leche directamente; otras decido ponerme seria y no escribir lo que en realidad me pasa por la cabeza por temor a pasarme de la raya, cosa que me temo haber hecho alguna vez. Contando con que naturalmente siempre habrá alguien a quien no le gusten mis entradas, me doy por contenta y feliz con que haya una sola persona que al menos disfrute, sonría o se carcajee con lo que cuento.
      En realidad a mi santo no le comparo, pues yo ya le cogí así, redondito, además que nunca me ha importado el aspecto físico sino el moral (y no es un topicazo) y lo importante es que sea un buen hombre y te quiera, yo eso lo tengo y no quiero más. Distinto es que él me cogió alta y delgada y encoger aún no lo he hecho, pero mantenerme delgada, tampoco. Mejor no le preguntamos qué opina cuando ve los anuncios, por si acaso, jajaja...
      No está mal que se nos afine el hociquito, pero sin menospreciar los productos con los que crecimos y que nuestras madres cocinaban con tanto esmero. En nuestras cocinas hay cabida para los alimentos muy humildes y los de alto copete. Y siempre con pan del bueno porque sí, acertaste, la salsa está de miedo.
      Un beso.

      Eliminar
    2. Isabel cuando estás acostumbrada a leer tanto, sabes captar el tono perfectamente, claro está que si en el lenguaje escrito es imprescindible el buen uso de la ortografía y los signos de entonación, a veces Luna las capta al vuelo, aún con faltas de ortografía y todo, que no es tu caso por supuesto. Bueno sabes que las letras me fascinan, y aunque paso la mano, porque no todo el mundo es tan leído como yo, Jajajaja…, me duelen los ojos con según qué cosas lee una.
      Luego está lo correcto o incorrecto, este es tu espacio y tú te expresas como desees hay que respetar la opinión de todos.
      Venga ponme ración doble que me lo he ganado, Jajajaja…

      Eliminar
  3. Hola Isabel. Te leo y me veo reflejada. También con lo que me pongo a escribir y releeo, cambio y quito cosas porque a veces, creo que me he pasado mucho. En la receta que se publica en pocos minutos, indico cuál va a ser mi propósito bloguero-navideño y lo voy a cumplir por coherencia y por cansancio de competiciones innecesarias con la gente que hace de todo en RRSS por razones que no comparto.
    No he comprado nada y te digo, que tengo un hotel reservado para Reyes. Me enviaron de la misma web la oferta de el día negro y no veas, había subido más de 20 euracos. Así que, contenta.
    Nunca he comido corazón de cerdo, cocinado por ti, tiene que estar rico, rico porque ya sé de sobra que te las ingenias para que la casquería, que tanta gente mira con recelo, te quede deliciosa. Me vienen a la memoria lo que me gustaban los sesos y el tiempo que hace que no los como.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como dice Concha, éste es nuestro espacio y nadie está obligado a leernos y ni mucho menos a compartir nuestras opiniones, pero no por eso vamos a dejar de expresarlas, siempre con respeto, por supuesto, por eso mismo las releemos y modificamos, porque respetamos a los que nos visitan. Si no fuera así dejaríamos escrito lo primero que nos pasara por la mente, sin filtros ni nada.
      No me muevo por las RRSS, así que ni me entero de si hay "piques" entre blogueros, por lo que no puedo ni quiero opinar de un tema que no conozco.
      ¡Qué bien que te vayas a regalar una escapadita! Espero que la disfrutes y después del subidón de tarifas, seguro que más todavía.
      Ahora que dices lo de los sesos, hace un siglo que no los cocino y me vuelven loca. Tengo que ir al mercado, a ver si los encuentro.
      Un beso.

      Eliminar
  4. Pues creo que nunca he comido corazón de cerdo... pero oye tan ricamente preparados me animaría seguro :o)
    Y lo del black friday, pues oye, hice la compra de la semana habitual y bambas nuevas para mi marido (se quedó sin suela que se despegó y entramos directamente a por otras así que habría sido cualquier otro día hubiéramos hecho lo mismo)...
    Un abrazo bien fuerte,
    Palmira

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que no hayas comido nunca corazón de cerdo me parece normal, lo de la casquería va mucho por zonas, en Valladolid jamás vi vender crestas de pollo y aquí en Zamora son un tapa típica en muchos bares, pero en cambio, si quieres sangre de pollo, más vale que te bajes hasta Andalucía a comprarla porque aquí va a ser imposible.
      Cuando se necesita comprar una cosa da igual la campaña de ventas que haya, el problema es cuando incitan a comprar cosas que no necesitas y hay personas que no se lo pueden permitir y lo gastan. Pero que quede claro, que cada uno haga lo que quiera, que no voy a ser yo la que le diga a nadie en qué gastar su dinero.
      Un beso.

      Eliminar